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Los inversores extranjeros que compren una casa obtendrán permiso de trabajo

15 de Junio de 2015

La compra de pisos de lujo se convirtió, desde mediados del 2013, en una vía rápida para lograr la residencia en España.
A mediados de abril, el Gobierno avanzó su intención de agilizar aún más los trámites para atraer a un mayor número de inversores extranjeros interesados en conseguir un permiso de residencia a cambio de comprar una propiedad inmobiliaria de más de medio millón de euros. Ahora el visado de residencia para inversores extracomunitarios dará derecho a sus titulares no sólo a vivir sino también a trabajar en España.

Aprovechando la tramitación de la ley de Segunda Oportunidad, una batería de enmiendas del grupo parlamentario popular modifica la ley de Apoyo a los Emprendedores y su Internacionalización. Por ejemplo, amplía de dos meses a un año el plazo para los inversores de capital puedan acreditar que han destinado el capital mínimo establecido a la compra de deuda pública española. Los inversores se podrán conceder permisos de seis meses si presenta el precontrato con garantía y un certificado de una entidad financiera que constate que dispone de la cantidad necesaria para abonar la cuantía, incluyendo cargas e impuestos. Y flexibilizan los requisitos para acreditar la compra efectiva de propiedades inmobiliarias.

También amplía la posibilidad de solicitar el visado de residencia para los padres de inversores y emprendedores extranjeros que quieran tener residencia en España –hasta ahora los permisos sólo beneficiaban a cónyuges e hijos a cargo.

Desde que se puso en marcha la medida, en septiembre del 2013, y hasta finales del 2014, 531 inversores usaron esta vía preferente para acceder a un permiso de residencia.

La normativa actual fija un plazo de resolución de los visados de 10 días. Además el visado de residencia tiene una vigencia de un año y se puede renovar aunque el inversor se encuentre fuera de España durante más de seis meses al año. Por otra parte, con respecto a las autorizaciones de residencia, los periodos sucesivos por los que se pueden renovar, se amplian de dos a cinco años.